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El pasado día 16 de octubre de 2010, Tono, un ejemplar liberado en el año 2006 en la Sierra de Segura, volvió de nuevo a casa tras un viaje de cientos de kilómetros y varios días de vuelo desde la Cordillera pirenaica.

Esta es la quinta vez que este ejemplar realiza este viaje de ida y vuelta. En esta ocasión, el viaje comenzó el pasado 26 de abril de 2010 cuando Tono partió desde la Sierra de Segura en dirección Norte. Tono realizó el viaje más rápido que nunca, y al día siguiente se encontraba ya en el pirineo oscense, concretamente en la Peña Montañesa.

Durante los meses de mayo a septiembre Tono permaneció en los Pirineos, fundamentalmente en la provincia de Huesca y en el departamento francés de Hautes Pyrénées, aunque también ha realizado visitas al departamento francés de Pyrénées Atlantiques y a la provincia de Lérida.

 Durante su estancia en los Pirineos Tono ha visitado alguno de los comederos específicos para quebrantahuesos instalados allí, aunque con menor frecuencia respecto a viajes anteriores.

Tono-nov2010-web

Durante estas visitas ha podido ser fotografiado en varias ocasiones por Agentes de Protección de la Naturaleza de la Dirección General de Aragón. Estas fotografías son de gran utilidad para poder seguir el proceso de muda del plumaje, que permite identificar la edad del ejemplar y en ocasiones individualizar las observaciones. Esto es importante ya que este ejemplar ya ha cambiado las plumas que se le decoloraron al ser liberado.

Desde que llegó a la Sierra de Segura ha sido ya observado y fotografiado varias veces tanto por técnicos del proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía, como por montañeros y vecinos de la sierra.

Tono presenta ya un plumaje sub-adulto con el cuerpo y rostro anaranjados (debido a los baños de barro) y las alas y la cola negras, exhibiendo por tanto un aspecto muy diferente al de sus “hermanos” más pequeños, de coloración más parda.

Este invierno puede ser decisivo para Tono, pues su edad y su plumaje son indicativos de que pronto este ejemplar comenzará a presentar comportamientos territoriales, y es posible por tanto que se quede fijado a alguna zona. Ya el año pasado se le observó llevando palos hasta una plataforma en un cortado, así que deberemos estar muy atentos a sus movimientos.

El pasado día 16 de septiembre el emisor de Mica, una hembra de quebrantahuesos liberada en 2009 en el valle de los Centenares, comenzó a emitir repetidamente en un mismo punto de la Sierra de Castril.
Cuando esto pasa tan sólo puede significar que el ejemplar que porta el emisor está muerto y por eso no se mueve, o bien que el arnés con el que va sujeto el GPS al ejemplar se ha roto y el emisor se ha desprendido del cuerpo del quebrantahuesos marcado.
En las ocasiones en las que esto ha ocurrido durante los 4 años de liberaciones que llevamos en el proyecto, aunque como equipo técnico somos conscientes de la necesidad de mantener la sangre fría, es inevitable que se nos encoja algo en nuestro fuero interno.
Siempre queda la esperanza, ya nos ha pasado algunas veces que temiéndonos lo peor hemos encontrado el GPS desprendido, y al quebrantahuesos que lo portaba sobrevolando el área tranquilo y a salvo.
Así que nos desplazamos hasta la zona, y después de caminar largo rato por pedrizas y canchales llegamos al punto indicado por el GPS. Allí nos esperaba el cuerpo ya sin vida de Mica.

MicaMica era un ejemplar al que algunos de nosotros habíamos cogido especial cariño, era un “quebranta” que se dejaba ver con asiduidad aunque siempre a cierta distancia, había visitado las 2 cuevas de hacking utilizadas este año y había interaccionado con sus nuevos compañeros. Además tenía un plumaje muy claro que contrastaba fuertemente con su majestuosa cabeza color azabache, lo que la hacía fácilmente identificable.
Cada vez que un ejemplar del proyecto muere se lleva consigo también el tiempo, sudor, dedicación, ilusiones, esfuerzos y esperanzas de todo el equipo y de toda la gente que sigue, colabora o participa en el proyecto.
Después de varias semanas de pruebas clínicas, análisis de tejidos, radiografías y demás, al menos podemos quedarnos tranquilos en que el diagnóstico de la autopsia aleja la causa de su muerte de la mano del ser humano. Hoy sabemos que Mica no ha muerto ni intoxicada por plomo, ni envenenada por ingesta de cebos, ni tiroteada.
Esta es una carrera de fondo, con sus baches y caídas, pero también con sus cumbres y descansos. Lo importante: llegar a la meta, que el quebrantahuesos retorne definitivamente a Andalucía.

Tranco y Quiteria siguen avanzando en su adaptación a la vida en libertad, y vuelan ya juntos por el valle. Ya son capaces de encontrar la comida que les dejamos en diferentes puntos del valle, e incluso han encontrado varios puntos de agua en los que sacian su sed.
En esta última fase del hacking del valle de los Centenares, para terminar la “formación” de Tranco y Quiteria, se está comenzando a aportar cadáveres de ovejas, cabras y ungulados silvestres. Esta metodología tiene como objetivo fomentar el contacto de los quebrantahuesos liberados con las otras especies de aves necrófagas presentes en el Parque Natural, de tal manera que asocien su presencia con la de posible comida disponible para ellos.
El jueves 8 de julio aportamos la primera oveja en las zonas altas del valle. Los buitres leonados no bajaron ese día a la carroña, así que tuvimos que madrugar al día siguiente para estar antes del amanecer en el mismo punto, con objeto de registrar en el protocolo de puntos de alimentación suplementaria todo lo que pasara. Durante la mañana, fue aumentando progresivamente el número de buitres leonados que cicleaban sobre la carroña, llegando a coincidir hasta 80. Sobre las 12h, comenzaron a bajar hasta el cadáver, y cuando había una veintena de ellos posados a menos de 4 metros, de repente, y sin explicación lógica aparente levantaron el vuelo y se alejaron volando.
Luego, por la tarde, sobre las 18:30h empezaron a acudir de nuevo, repitiendo la misma operación que por la mañana, y en esas estaban cuando sin previo aviso, Quiteria y Tranco hicieron su aparición. Fue divertido ver como Tranco perseguía en vuelo a los buitres, se colocaba volando detrás de ellos, escogía una diana y la perseguía hasta conseguir expulsarla de la zona. Quiteria, mientras tanto y con menos ganas de jugar, se posó junto a los buitres y se puso a inspeccionar la zona en busca de alguna de las patas que habíamos dejado junto al cadáver.
Al final, y aunque hubo bastante jaleo, los buitres tampoco entraron a la oveja en todo el día, pero se posaron en unos riscos cercanos con idea de volver a intentarlo al día siguiente, lo que nos obligó a volver a meternos un madrugón de órdago.
carroñadaEl sábado, tercer día ya de espera, llegamos de nuevo antes del amanecer, y esta vez, los buitres no se hicieron esperar, entrando a la oveja a las 6:38h.
El espectáculo fue tremendo, una “melé” (como lo bautizó el voluntario Paco Montoro) de más de 100 buitres se formó de inmediato, impidiendo ver siquiera una pequeña parte del cadáver. Picotazos, aletazos y golpes de garra se sucedieron durante los siguientes 25 minutos, dejando como resultado un puñado de huesos y la piel de la oveja echa jirones. Parecía como si hubieran pasado por allí Atila y los Hunos.
En este semana volveremos a dejar más cadáveres, esta vez de ungulados silvestres. Ya os contaremos el resultado en la siguiente entrada del blog.

grupocenando_webEste lunes ha terminado el voluntariado en el hacking de quebrantahuesos de los centenares, y la casa de Pontones hasta ahora siempre llena de gente y de jaleo, se ha quedado vacía.
Este ha sido el primer año que la Fundación Gypaetus ha decidido embarcarse en este ambicioso programa de voluntariado, y espero (y creo que en boca de todos los demás trabajadores) que no sea ni mucho menos el último.
Por eso, desde la Fundación Gypaetus queríamos dedicar unas líneas a agradecer a los 7 voluntarios que habéis participado en el voluntariado, la ilusión que nos habéis transmitido en todo momento, vuestra disposición a ayudar en todo, y sobre todo vuestro buen talante ante los madrugones, el calor, las garrapatas y el sueño.
Nos quedamos con el recuerdo de la experiencia vivida con vosotros y con un sinfín de anécdotas que no cabrían en este blog.
Muchas gracias a Isabel, Arnau, María, Chapo, Máximo, Álex y Paco.
Seguiremos en contacto…

QuiteriaEsta mañana “Quiteria” y “Tranco” han estado volando juntos. Ya va quedando menos para su independencia definitiva. Parece mentira que en tan pocos días hayan alcanzado tanta destreza de vuelo, sobre todo teniendo en cuenta lo que le costó a nuestra joven “Quiteria” seguir los pasos de “Tranco”. Eran las 06:20 de la mañana del pasado 25 de junio. “Quiteria” llevaba días mirando hacia el valle, nerviosa y calculando distancias, pero sin atreverse a dar el gran paso. De repente, con un pequeño salto comenzó a planear. El vuelo fue corto, apenas unos segundos, pero que a ella le tuvo que saber a gloria, pues durante la mañana hizo varios pequeños vuelos, aterrizando siempre en el canchal que se abre bajo la cueva. Los días previos al primer vuelo siempre se les nota dudosos. Tienen un gran conflicto interno, quieren volar, su instinto les empuja, pero tienen miedo. Es algo nuevo y desconfían de sus capacidades. Quiteria voló a los 123 días. Aunque la media es de 117 está dentro de los rangos normales de vuelo. En general, los ejemplares “dominados” vuelan antes que los “dominantes”, ya que tienen en la cueva un medio algo menos cómodo que su compañero.

“Quiteria” y “Tranco” siguen jugando, aprendiendo a ver el mundo desde las alturas.

Os dejo algunos enlaces al blog de Máximo Sánchez, uno de nuestros últimos voluntarios:

A continuación os adjuntamos un texto redactado por Isabel, la primera voluntaria del hacking 2010, en el que expresa su vivencia como voluntaria:
<<Comencé el volutariado el día 21 de Mayo, el día anterior a la suelta de Tranco y Quiteria. Todos estabamos bastante espectantes y con muchas ganas de que todo saliese bien. Era mi primera experiencia en voluntariado de Hacking con Quebrantahuesos, asi que no era muy consciente de lo que iba a suceder al día siguiente.
El GRAN día (22_M) los pequeños serían liberados en la cueva que con tanto esmero les habían preparado. Tras la celebración del evento y la presentación de los pollos a las personas allí presentes y a los medios de comunicación, nos desplazamos hasta el lugar donde los próximos meses iba a ser su nuevo hogar. A partir de ese momento empezaron a acontecerse los primeros movimientos, progresos y aventurillas de los pequeños Quiteria y Tranco. Para mi fue uno de los momentos más emocionantes del hacking, verlos allí un poco “pensativos” como diciendo ¿qué carajos estamos haciendo aquí?. Pero cierto es que desde el primer momento se les veía bastante tranquilos. Desde que llegaron a la cueva se apuntaba todo, aleteos, defecaciones, interacciones…, vamos que no nos aburríamos. Practicamente casi desde el primer día tuvimos una pareja de “amigos” que visitaban a los quebranta de manera diaria, los cuervos. Gracias a ellos, los madrugones eran praticamente a diario, por mucho que madrugásemos daba igual, al final se llevaban la comida. Pero también es cierto que de alguna manera les está sirviendo como entrenamiento, pues cuando alcen el vuelo van a tener más competencia por el alimento que unos simples cuervos, asi que seguro les sirve de aprendizaje, es mas, cada día al intentar quitarle la comida les costaba más trabajo, eso ya es una evolución ¿no?.

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Era bastante divertido ver a Tranco dar sus pequeños paseos de una zona a otra, mientras Quiteria lo observaba. Le tomamos mucho cariño enseguida, era muy curioso, andaba de un lado para otro, miraba para aquí para allá… Quiteria era más tranquila, practicamente no caminaba, se movia poco; pero siempre ocupaba el lugar que ella quería, pues aunque Tranco quisiera ese lugar al final siempre acababa desplazándolo. En este caso está claro quien lleva los pantalones.
Pasaron rápidamente estos 7 días, una pena no estar más tiempo…, me llevo muy buenos momentos de paz y tranquilidad que ese valle transmite y en el que sin duda alguna se que los pequeños estarán bien. También agradezco una vez más la oportunidad que nos da la Fundación a los voluntarios de poder compartir momentos tan mágicos con nosotros. Ya sabéis la opinión que tengo del equipo…. Supongo que los siguientes voluntarios estarán tan contentos y felices como mi compañero Arnau, con el que tuve la suerte de compartir mi parte del voluntariado.

Gracias por las vivencias en el Hacking y fuera de éste.

Isabel.  >>

El hacking sigue, y con él la actividad de los cuervos, las peleas con los pollos por la comida, los madrugones de los técnicos y voluntarios… y ahora se unen el frío y lluvias de estos días.
Los voluntarios, (Isabel, María, Chapo, Máximo, Álex y Paco) y Arnau (el compañero en prácticas) según nos cuentan y se les ve, están disfrutando de lo lindo con la experiencia, están aprendiendo la técnica de cría campestre y muchas cosas sobre la biología de la especie, sus amenazas y el proyecto de reintroducción.
Pero a parte de todo esto, en el valle ha acontecido un hecho que nos ha entusiasmado tremendamente a todos. El valle cuenta con un nuevo personaje. De repente, una mañana de principios de junio, se nos coló en el visor de los telescopios y desde entonces la dama blanca nos visita cada día.
La dama blanca no es el espíritu de una chica muerta que se nos aparece de madrugada cuando vamos a hacer el aporte de comida, es uno de los escasos ejemplares de alimoche que nos van quedando en Andalucía oriental.
Es un regalo. Pensamos que puede ser una hembra adulta que perdió a su macho en esta última temporada de cría. Podría ser, o podría no ser, pero nosotros preferimos pensar que es así.
Alimoche1-webCuando ya pensabamos resignados que la batalla con los cuervos estaba perdida, la dama blanca hizo acto de presencia, y con ello la balanza se ha vuelto a equilibrar a nuestro favor, ya que ella se encarga en muchas ocasiones de perseguirlos en vuelo por todo el valle, les roba la comida robada, los increpa hasta el agotamiento y sobretodo nos hace disfrutar como a niños a los observadores.
Además, estos días hemos disfrutado con la observación de cabras monteses, ciervos, jabalíes (con sus rayones), muflones, lagartos ocelados, y un sinfín de rapaces y pequeños paseriformes.
Y es que pasamos tantas horas quietos en un sitio, que al final nos acabamos convirtiendo en rocas, y los animales, confiados, se nos acercan hasta límites insospechados.

Cuando algo cuesta trabajo, una vez que se consigue se valora más.
Y eso fue lo que nos pasó a Arnau y a mi la semana pasada.
La borrasca que entró por el oeste y que afectó con una ola de frío a toda la península, también se dejó sentir, y bien, en las zonas altas de las Sierras de Segura, Cazorla, las Villas y Castril.
Durante la semana pasada, la lluvia y el granizo se alternaban regularmente con escasos minutos de descanso en los que incluso llegaba a salir el sol. La temperatura descendió bruscamente, sorprendiendo a la sierra con un invierno tardío.

En esas condiciones fuimos visitando las zonas del Parque Natural por las que tienen más querencia los quebrantahuesos liberados.
Durante las frías y mojadas jornadas de campo del martes y del miércoles, cosechamos en nuestro objetivo un terrible fracaso, volviendo a la casa de Pontones ya de noche sin haber avistado a ni uno sólo de los ejemplares liberados.
Un poco apesadumbrados comentábamos <<Este trabajo es así. Mañana tendremos mejor suerte>>.
La Sierra de Segura en inviernoEl jueves, con el temporal en su punto más álgido, fuimos visitando diferentes zonas, caminando hasta diferentes puntos de observación, colocando los telescopios, y aguantando el chaparrón y el granizo.
Una vez que comprobábamos la ausencia de ejemplares en una zona, recogíamos y nos desplazabamos a la siguiente buscando más suerte.
Y la suerte llegó. A eso de las 17h, observando desde un punto alto el valle del Guadalentín, al fondo, bien lejos, descubrimos entre la bruma y las nubes una silueta familiar.
Agudizándo la vista y con los aumentos de los telescopios al máximo, pudimos ver claramente a un ejemplar sin marcas y sin emisor GPS, que nos deleitó además con una impresionante visión: la demostración de su pericia rompiendo huesos.
Y esa visión hizo que tanto el esfuerzo como el frío pasado durante el resto de la semana merecieran la pena.

alumno en prácticasDesde inicios de abril, en la Fundación Gypaetus contamos con 2 nuevas personas que están realizando prácticas de empresa con nosotros.
Tanto Arnau como Mar son estudiantes del último curso del ciclo superior de formación profesional de Gestión y Organización de los recursos naturales y paisajisticos, cursados en las escuelas de Pont de Suert y de Vadillo respectivamente.

El trabajo que están desarrollando en las prácticas se divide en 3 tipos de labores: Educación ambiental en el CeTEAm, apoyo a los técnicos en el seguimiento de los quebrantahuesos liberados, y apoyo al personal del CCQ.
Además, a partir de mayo participarán también en el hacking de quebrantahuesos 2010.
Con esta organización del trabajo, lo que intentamos es que los alumnos participen de todas las fases del proyecto de reintroducción del quebrantahuesos, y que puedan obtener una idea general y completa del mismo.

Seguir al quebrantahuesos por las sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, y por la sierra de Castril puede ser en algunas ocasiones una tarea algo tediosa. Al quebrantahuesos le gustan la tranquilidad de la alta montaña, los cortados rocosos, las quebradas y cerradas, y los cantiles de piedra, es decir, las zonas más inaccesibles de la sierra.

En invierno, las raquetas y bastones se convierten en parte obligada del equipo de campo. Caminar en busca de los puntos de observación más idóneos para poder observar a esta rapaz, obliga a veces a visitar zonas que de otra manera uno desecharía. A veces estas caminatas acaban descubriendo parajes tan impactantes al caminante que uno termina agradeciéndo al quebrantahuesos su gusto por lo recóndito.

Tiná en RoblehondoUna de las zonas que más impacto me ha causado en las jornadas de seguimiento de los quebrantahuesos, es sin duda el collado de Roblehondo. Este paraje además de ofrecer una de las panorámicas más espectaculares de la Sierra de Segura, constituye el hogar de una de las últimas familias serranas del Parque Natural. Son ganaderos de extensivo y permanencen todo el año en el mismo paraje criando sus ovejas de raza segureña. En pleno siglo XXI esta familia de pastores sigue desafiando los temporales y el frío a base de leña y picón.  A su casa no llegan carreteras asfaltadas, ni pistas forestales; sólo una senda que hay que transitar a pié o en mula desde el río Borosa, río que por cierto tienen que badear a pié cuando viene crecido, pues no tienen puente por el que cruzar.

Esta familia conoce y reconoce perfectamente a los quebrantahuesos liberados en el proyecto de reintroducción, pues la zona es una de las preferidas por los ejemplares, debido en gran parte precisamente a que ellos y su ganado mantienen viva la sierra a pesar de la bajada de los precios de los corderos.

Por todo esto, estas primeras líneas que escribo en el cuaderno de campo son para agradecer a todos los pastores de la sierra su pasión por su profesión y para reconocer el papel y la enorme contribución que tienen en el proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía, y en la conservación de la biodiversidad en general.