
… y cuando nos dimos cuenta, los meses de hacking se acabaron… al recordar aquellos primeros días de verano en los que la liberación en Pontones de dos jóvenes quebrantahuesos daba comienzo al hacking 2010, nos acordamos también de las innumerables anécdotas que nos han acompañado todo este tiempo.
Han sido días intensos, algunos más emocionantes que otros, pero todos llenos de buen ánimo y con la esperanza de que todo saliese bien. Y así fue como, tanto en Pontones como en Castril, los pollos aprendieron a volar, a defenderse de las corrientes de aire, a buscar su alimento, a interaccionar con buitres, águilas reales y con sus congéneres coetáneos o de otros años… todo un lujo, un espectáculo atrayente que nos embaucó y nos regaló unos días apasionantes a todos los que pudimos estar presentes en este proceso.
Recibimos muchas visitas, ¡y las agradecimos!

La gente de los alrededores pudo observar con sus propios ojos el desarrollo de lo que acontecía en el valle donde se realizaba el hacking y los que no se decidían a ascender a la sierra, nos preguntaban por los polluelos que tal vez en otra ocasión podrán ver volar: “ ¿y qué pasó? ¿ya volaron los pollos?”

Estas preguntas se repetían al ir al supermercado, al barecillo o a comprar el pan… nos sentíamos como los mensajeros de las montañas, los que llevaban las noticias desde lo alto de los cerros hasta las plazuelas adoquinadas de las poblaciones cercanas.

Todos fuimos un solo equipo… los pastores que llegaban a buscar sus cabras podían distinguir a Huéscar de Hortelano y Blimunda sin tan siquiera usar binoculares, los voluntarios y voluntarias se integraban plenamente a las labores, tareas, responsabilidades y diversiones de la vida en el agreste paisaje de la serranía, las garrapatas dejaron de molestarnos y los calostros de cabra nos dieron toda la energía que pudiésemos necesitar para seguir adelante con fuerza y buen ánimo.
Lo que escribimos ahora no es más que el palimpsesto de un relato que tiene ya cuatro años de edad, en los que 14 quebrantahuesos nos siguen ofreciendo las más magníficas historias .
En estos momentos, los cinco quebrantahuesos nacidos este año vuelan traspasando el lugar donde fueron liberados, los 14 voluntarios están ya de regreso a sus hogares y nosotros, desde aquí, respiramos profundamente, aliviados, felices, plenos y orgullosos de haber formado parte de este maravilloso recorrido.
A todos los que nos acompañaron les dejamos nuestra profunda gratitud…
Y para terminar un regalo de boca de una de nuestras últimas voluntarias:
http://onlybirds.blogspot.com/2010/08/fin-del-hacking-del-quebrantahuesos.html




Tranco está decidido a seguir con sus clases de vuelo. En uno de ellos ha vuelto a la cueva a ver qué encontraba de comida y parece que ha llamado la atención de Mica que se encontraba en un posadero cercano. Durante casi una hora Mica ha realizado continuos vuelos frente a la cueva, dando una lección de giros, planeos, ascensos y picados. Como provocando a Tranco para que saliera de allí, para que se animara a volar con ella y a aprender con la maestra. Finalmente éste ha saltado, aunque apenas se ha mantenido en el aire unos segundos, serían los nervios. Mica ha sobrevolado su posición y se ha alejado quizás decepcionada por el alumno. Al cabo de un rato Tranco ha vuelto a volar, combinando aleteos y planeos hasta que se ha topado con el viento de ladera y ha ganado altura, ha continuado con sus círculos en el aire y ha comenzado a descender. Mientras tanto Mica también volaba y ha observado todo desde la distancia. Ha sido bonito verles a los dos a la vez en el aire. Parecía que Tranco ya había tenido suficiente y quería descansar, pero pasados unos minutos ha vuelto a lanzarse al aire. Hacía mucho viento y de nuevo ha encontrado una corriente que le ha elevado bastante. Al pasar cerca del cortado ha sido atacado por un cernícalo, que no duda en meterse con los grandes cuando pasan cerca de su nido. Cuando Tranco estaba cruzando al otro lado del valle ha aparecido Mica, que se ha dirigido directamente en busca del novato. Se ha puesto junto a él pasándole por encima y por debajo, tan cerca que se han tocado y han realizado alguna pirueta en el aire. Tranco ha lanzado algún chillido aclarando que aun es demasiado joven para estos juegos y ha vuelto al cortado donde se ha posado. Mica se ha cernido sobre su cabeza a menos de un metro y entonces Tranco ha dado un salto y durante unos segundos los dos se han mantenido juntos suspendidos en el aire mientras chillaban. No sé que se han dicho pero estaba claro que se estaban divirtiendo. Bonita forma de hacerse amigos.
Tranco abrió las alas y comenzó a moverlas con fuerza. Quince aleteos seguidos, luego doce más, a continuación otras 3 series. Cada batido de las alas le levantaba un palmo del suelo. Como todos los días, Tranco realiza estos movimientos que le sirven para ejercitar los músculos de las alas y prepararle para volar. Pero esta vez era distinto, se intuía lo que iba a ocurrir. Asomado a la repisa, mirando curioso hacia abajo, con el viento de ladera dándole en la cara, Tranco saltó con decisión, con las alas extendidas comenzó a planear con firmeza, dejándose llevar por la inercia, mientras poco a poco perdía altura. De pronto giró la cola para dar una suave pero rápida curva con la que cambió de sentido, como queriendo volver por el mismo camino a la repisa de la que saltó. Pero ya había bajado demasiado y para ascender hay que ser un poco más experto. Así que continuó con su planeo dirigiéndose a una zona de la ladera cubierta de hierba donde aterrizó sin demasiada elegancia. Con la esclerótica enrojecida aún por la excitación, Tranco caminó ladera arriba en busca de un posadero dónde sentirse seguro. veinte minutos más tarde su ascenso le llevó de nuevo a la cueva, donde descansó como si nada hubiera pasado. Ha sido un vuelo excelente para ser el primero. Es sorprendente el instinto de las aves, que las lleva a saltar al vacío y caer en un medio desconocido para quedarse colgados del aire.
Podríamos pensar que si pasas varios días en el campo y no consigues ver ningún quebrantahuesos vuelves a casa con la sensación de haber perdido el tiempo. Pero esto no es en absoluto cierto. En esta última salida de campo no conseguí ver ningún quebrantahuesos, pero coincidí con Antonio Engra, vecino de la Iruela que actualmente vive en Castellón pero que pasa largos periodos en las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Es un apasionado de la fotografía y siempre que pasea por las sierras lleva consigo su cámara. Tras un rato conversando con él me comento que tenía alguna foto de quebrantahuesos y que en una ocasión nos la había enviado y nosotros le habíamos comentado que las imágenes correspondían a Libertad, ejemplar liberado en 2006. Pero cuando me enseñó otras fotos que aun no nos había enviado pude comprobar que el ejemplar fotografiado era Oliva, liberado en 2009 y que perdió el trasmisor al poco tiempo de volar, por lo que sólo conseguimos información de su estado gracias a avistamientos personales de los técnicos de la FG durante el seguimiento o como en este caso, gracias a los muchos amigos del quebrantahuesos. Antonio es uno de esos amigos, que no sólo consigue plasmar en sus fotografías la belleza de las sierras sino que también colabora con la reintroducción del quebrantahuesos. Por sus imágenes hemos podido comprobar en que zona se movía y el estado de Oliva en noviembre. Gracias Antonio.
tril para ver qué tal les va a los quebrantahuesos que han frecuentado este valle durante todo el invierno. Como nevó hace poco no he podido subir mucho por el valle, pero no ha sido necesario ya que una mañana después de un par de horas de paseo he observado a Mica volando de un lado a otro del valle. Estaba un poco lejos pero he podido ver claramente sus marcas alares con el telescopio. Se encuentra en perfecto estado. Al rato ha empezado a coger altura y ha desaparecido detrás de un risco. No la he vuelto a ver en todo el día. Ha sido un bonito día de final de invierno.