Cuando las lluvias y los fríos llegan a las montañas del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, seguir los movimientos de los quebrantahuesos liberados por el Programa de Reintroducción de la especie en Andalucía se hace más difícil.

Aunque este año está siendo escaso en lluvia, las pocas veces que ha llovido, en las altas cumbres ha sido en forma de nieve, con el agravante de las bajas temperaturas que han causado su transformación en hielo. El seguimiento en estas condiciones se complica, al andar por la montaña o llevas ropa adecuada o el frío te cala hasta los huesos y es duro estar más de una hora en un punto para observar algún ejemplar, con el fin de fotografiarlo y ver la evolución de su plumaje.

La tarea de revisar dormideros se complica ya que las laderas están congeladas.No puedes pernoctar porque las condiciones climatológicas no lo permiten y las tardes son muy cortas. También es cierto que, en esta época, los quebrantahuesos reducen algo sus áreas de campeo y suelen acercarse a zonas más bajas siguiendo la cabaña ganadera que hay en los alrededores de los pueblos de la sierra o en las faldas de la montaña.

En invierno la caza produce en la montaña algunas bajas de las que después, los buitres y con ellos los quebrantahuesos, darán cuenta y por supuesto en períodos como éste, en el que los pastos son escasos, los ungulados silvestres sufren una reducción de la población. Por todo, al quebrantahuesos no le falta alimento para su supervivencia.

Auxiliar de campo hace seguimiento en los Tornillos de Gualay.

Auxiliar de campo hace seguimiento en los Tornillos de Gualay.

Tras dos horas apostado en lo alto de la cuerda de la media anega, justo en la cresta de los torcales de Pedro Cerrillo, el frío duele en el cuerpo por lo que lo mejor es dar media vuelta para echar un vistazo en los torcales del lobo. Justo cuando caminábamos de regreso, por la cañada de la media anega, un águila real hace un picado sobre las cumbres de los torcales de Pedro, para posteriormente subir y volver a picar. Son vuelos de marcaje de territorio, haciendo saber a las aves que vuelan por los alrededores, posibles competidoras, que ese lugar está ocupado y que busquen otro sitio donde estar. Una vez avistamos la Nava de San Pedro, se observan unos buitres que ciclean en una corriente térmica. No hay quebrantahuesos entre ellos, sin embargo, de repente, se aprecia una silueta que cruza entre los buitres y se pierde rápidamente por encima de un pico llamado la Cabeza del Tejo. Ha sido imposible reconocer al individuo dada nuestra situación peroel poco tiempo que hemos podido dedicar a mirarlo, confirma que se trataba de un quebrantahuesos inmaduro.

Momentos después en dirección hacia el Tranco del Lobo, nos cruzamos con dos agentes de Medio Ambiente. Comentan que dos semanas atrás habían observado a un ejemplar durante más de 10 minutos sobrevolando la Nava de San Pedro. Se trata de un adulto, “como los que se veían antes en el parque”, recuerdan. Tras un rato de conversación especulamos que podría ser Tono o alguno de los individuos que se liberaron en 2006 (Faust, Libertad). Los agentes aseguran que el ejemplar no portaba antena, por lo cual podría tratarse de Faust o Libertad, ya que Tono aún porta emisor GPS.

Los agentes de Medio Ambiente tienen un papel muy importante dentro del Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos ya que son los encargados de velar por la seguridad de los ecosistemas de nuestras sierras. Son como agentes de la autoridad,  con potestad para tomar muestras y denunciar hechos. Son los protectores de nuestras especies, como lo son los efectivos de la Guardia Civil o de policía en materia ciudadana. Para el Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos en Andalucía son una fuente importantísima de avistamientos ya que ellos trabajan por demarcaciones, tienen perfecto conocimiento del territorio y están durante todas las horas de luz en la sierra.  Una vez entrevistados con los agentes decidimos poner fin a una jornada que aunque fría para nosotros, nos ha dejado como siempre, un sabor muy dulce.

Agente de medio ambiente por uno de los barrancos en la Sierra de Castril.

Agente de medio ambiente por uno de los barrancos en la Sierra de Castril.

Trabajos de Nico en el Centro de Cría de Cazorla

Trabajos de Nico en el Centro de Cría de Cazorla

Nicolás Dubar es biólogo, natural de Dijon (Francia) y desde primeros de junio trabaja para la Fundación Gypaetus en el marco del Servicio Europeo de Voluntariado. Nicolás estará hasta finales de noviembre en Cazorla y desarrolla su labor voluntaria entre el Centro de Especies Amenazadas (sede de la fundación en Cazorla) y el Centro de Cría de Quebrantahuesos. Se defiende bien con el español y se ha atrevido a relatar su experiencia, en castellano. El texto presenta ciertas discordancias lingüísticas que, no obstante, se mantienen para aproximar al lector a la visión individual y única de Nicolás.

Preparando el "almuerzo" en el Centro de Cría de Quebrantahuesos

Nicolás y Ana preparando el "almuerzo" para los quebrantahuesos del Centro de Cría. Detrás Santiago Estebaranz, auxiliar del CCQ

Junio 2011

Hola a todos,

Me presento, me llamo Nicolas y desde el primero de Junio de 2011, soy voluntario con Iris en la Fundación Gypaetus hasta el final de Noviembre. Una cosa que debéis saber antes es que a la diferencia de los otros programas de voluntariado de la Fundación, nosotros hacemos parte de un programa International llamado “Servicio de Voluntariado Europeo” (SVE). Así que desde la Francia donde estuve, encontré este programa en Internet en Agosto del año pasado sobre la reintroducción de los Quebrantahuesos en Andalucía. Desde al principio que leí el proyecto, me encantaba y por eso quería participar sin falta como voluntario vía el SVE. Sin embargo, decidir de colaborar a un proyecto en un país con una cultura y un idioma diferente del suyo puede parecer un poco difícil. Pero es un desafío y yo, me encanta esto sobre todo cuando se trata del medio ambiente. En Mayo, como lo sabéis todos, aprendí que la suelta de este año fue anulado a causa de dos individuos encontrados envenenados. Por eso, mi proyecto empecé en Junio. Afortunadamente, al llegar en Cazorla, ya había un nivel de castellano básico para comprender y hacerme comprender. Nunca había venido a esta ciudad y me encantó en cuanto la vine. Y el mes de Junio fue llenado de descubrimientos y de buenas sorpresas. Cada semana tenía una actividad diferente: una semana en el Ceteam donde he seguido Javier y Jessica por la sensibilización de los buitres en las escuelas, dos semanas en el centro de cría encargándome de ayudar los técnicos y Almundena, y por fin, una semana acompañando Manuel en el Parque a fin de encontrar los Quebrantahuesos ya liberados los años anteriores. Antes de escribir a la Fundación el año pasado, nunca había oído hablar de esta ave y menos los había visto. Y finalmente, no lamento en nada de vivir esta experiencia. En solo un mes aprendí muchas cosas como la gestión de una especie a la escalera de la Europa, la biología y el comportamiento del ave… Pero también, aprendí de mi persona que nunca podré trabajar con las ovejas debido a “el montón de botones que se desarrollaban sobre mi cuerpo con el contacta de la lana”*. ¡Así que me queda cinco meses y espero bien seguir disfrutando de esta experiencia hasta el final!

* Nicolás tuvo una reacción alérgica tras colaborar en la campaña de esquileo 2011

Nicolas Dubar, recogiendo lana en Castril. Temporada de esquileo 2011

"...Pero también, aprendí de mi persona que nunca podré trabajar con las ovejas debido a "el montón de botones (granos) que se desarrollaban sobre mi cuerpo con el contacta de la lana"

A las 7,00h del pasado 26 de abril, parte del equipo de “seguimiento de quebrantahuesos de la Fundación Gypaetus” teníamos una cita en el bar “El Maño”, en Fátima, con Gregorio y María, la familia de pastores que pasa el verano en el cortijo  de los Hoyos del Moreno.

Nuestra intención  era acompañar a Gregorio y a su rebaño, de aproximadamente 560 cabras de raza blanca andaluza, desde Fátima hasta los Hoyos del Moreno. Por estas fechas los pastos de las zonas bajas, cercanas a los pueblos de la sierra de Castril, comienzan a agostarse y por ello la solución más económica para alimentar a la ganadería es la “pequeña trashumancia” que consiste en regresar con el ganado a alturas de alta montaña una vez ha pasado el invierno.

Nuestro cometido era ayudar a Gregorio y a sus perros a subir las cabras hasta su estancia de verano. Con el sol en el cénit y el esfuerzo de la subida,  el calor comenzaba a sofocarnos.   Durante el trayecto, Gregorio nos contó lo difícil que es para un pastor sobrevivir hoy en día y relataba que el precio de venta de los cabritos es muy bajo  (20 años congelado), mientras el mantenimiento del ganado cada vez es más caro. También nos explicó las toponimias de los lugares por donde íbamos pasando.

El caso es que entre nuestras conversaciones y las suyas dieron las cuatro de la tarde y nuestros estómagos empezaron a pedir comida. Por suerte cerca había un “tornajo” (abrevadero para el ganado compuesto por diferentes compartimentos longitudinales construidos en madera o ladrillo con cemento), en este lugar las cabras bebieron agua y se echaron para descansar y con ellas, también nosotros.

A las seis de la tarde divisábamos las primeras líneas del calar de Mendoza. Justo al noreste se encuentra el Barranco de las Canalejas y posteriormente los Hoyos del Moreno; en poco menos de dos horas llegaríamos a nuestro destino. Tras asomar al calar y después de un día muy interesante, Gregorio se desplazó con la intención de reunir todas las cabras para dirigirlas hacia los Hoyos del Moreno y nosotros tomamos un sendero más corto de llegada.

Ya en el cortijo de los Hoyos observamos un grupo de buitres sobrevolando un cortado llamado “Peña Colorá”. Al  mirar con los prismáticos descubrimos un reflejo blanco y una silueta diferente, más oscura.  El corazón latía más deprisa porque no estás seguro de lo que has visto y tu pregunta es “¿podría ser?”. Una observación más detenida  y contrastada certifica que se trata de dos quebrantahuesos volando entre los buitres.

Vuelan juntos;  se trata de un ejemplar bastante claro en la cabeza, pecho y vientre y otro ejemplar inmaduro al que no se distinguen marcas alares. 30 minutos después, sobre las 20,30h., comprobamos que se posan en el hueco de una gran roca. A las 21:00, ya con las últimas luces, decidimos irnos convencidos de que a esas horas los ejemplares no se moverían.

Imágenes de altura

Los "Hoyos del Moreno"

Entre risas, por el buen día acabado, nos reunimos de nuevo con Gregorio, quien nos invitó a cenar con su familia para intercambiar impresiones sobre la jornada. A la mañana siguiente y, tras dos horas de marcha, nos posicionamos con el telescopio en las montañas inmediatamente superiores al lugar donde habían pasado la noche los quebrantahuesos. Tras 15 minutos de observación los descubrimos volando juntos, un subadulto y un inmaduro de 2009. Volaron durante 30 minutos muy juntos, interaccionaron con  buitres, se posaron juntos, e incluso se retiraron juntos en dirección al barranco de la Malena.

El subadulto llevaba emisor, por sus características identificamos a Tono. El inmaduro, sin marcas alares porque ya ha mudado algunas de sus plumas primarias interiores en ambas alas y las centrales de la cola,  es Malena, una hembra de quebrantahuesos liberada en la Sierra de las Villas en 2009.
Tras una mañana llena de energía positiva por el acontecimiento ocurrido nos retiramos llenos de optimismo ante un avistamiento tan prometedor.

El pasado día 16 de octubre de 2010, Tono, un ejemplar liberado en el año 2006 en la Sierra de Segura, volvió de nuevo a casa tras un viaje de cientos de kilómetros y varios días de vuelo desde la Cordillera pirenaica.

Esta es la quinta vez que este ejemplar realiza este viaje de ida y vuelta. En esta ocasión, el viaje comenzó el pasado 26 de abril de 2010 cuando Tono partió desde la Sierra de Segura en dirección Norte. Tono realizó el viaje más rápido que nunca, y al día siguiente se encontraba ya en el pirineo oscense, concretamente en la Peña Montañesa.

Durante los meses de mayo a septiembre Tono permaneció en los Pirineos, fundamentalmente en la provincia de Huesca y en el departamento francés de Hautes Pyrénées, aunque también ha realizado visitas al departamento francés de Pyrénées Atlantiques y a la provincia de Lérida.

 Durante su estancia en los Pirineos Tono ha visitado alguno de los comederos específicos para quebrantahuesos instalados allí, aunque con menor frecuencia respecto a viajes anteriores.

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Durante estas visitas ha podido ser fotografiado en varias ocasiones por Agentes de Protección de la Naturaleza de la Dirección General de Aragón. Estas fotografías son de gran utilidad para poder seguir el proceso de muda del plumaje, que permite identificar la edad del ejemplar y en ocasiones individualizar las observaciones. Esto es importante ya que este ejemplar ya ha cambiado las plumas que se le decoloraron al ser liberado.

Desde que llegó a la Sierra de Segura ha sido ya observado y fotografiado varias veces tanto por técnicos del proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía, como por montañeros y vecinos de la sierra.

Tono presenta ya un plumaje sub-adulto con el cuerpo y rostro anaranjados (debido a los baños de barro) y las alas y la cola negras, exhibiendo por tanto un aspecto muy diferente al de sus “hermanos” más pequeños, de coloración más parda.

Este invierno puede ser decisivo para Tono, pues su edad y su plumaje son indicativos de que pronto este ejemplar comenzará a presentar comportamientos territoriales, y es posible por tanto que se quede fijado a alguna zona. Ya el año pasado se le observó llevando palos hasta una plataforma en un cortado, así que deberemos estar muy atentos a sus movimientos.

El pasado día 16 de septiembre el emisor de Mica, una hembra de quebrantahuesos liberada en 2009 en el valle de los Centenares, comenzó a emitir repetidamente en un mismo punto de la Sierra de Castril.
Cuando esto pasa tan sólo puede significar que el ejemplar que porta el emisor está muerto y por eso no se mueve, o bien que el arnés con el que va sujeto el GPS al ejemplar se ha roto y el emisor se ha desprendido del cuerpo del quebrantahuesos marcado.
En las ocasiones en las que esto ha ocurrido durante los 4 años de liberaciones que llevamos en el proyecto, aunque como equipo técnico somos conscientes de la necesidad de mantener la sangre fría, es inevitable que se nos encoja algo en nuestro fuero interno.
Siempre queda la esperanza, ya nos ha pasado algunas veces que temiéndonos lo peor hemos encontrado el GPS desprendido, y al quebrantahuesos que lo portaba sobrevolando el área tranquilo y a salvo.
Así que nos desplazamos hasta la zona, y después de caminar largo rato por pedrizas y canchales llegamos al punto indicado por el GPS. Allí nos esperaba el cuerpo ya sin vida de Mica.

MicaMica era un ejemplar al que algunos de nosotros habíamos cogido especial cariño, era un “quebranta” que se dejaba ver con asiduidad aunque siempre a cierta distancia, había visitado las 2 cuevas de hacking utilizadas este año y había interaccionado con sus nuevos compañeros. Además tenía un plumaje muy claro que contrastaba fuertemente con su majestuosa cabeza color azabache, lo que la hacía fácilmente identificable.
Cada vez que un ejemplar del proyecto muere se lleva consigo también el tiempo, sudor, dedicación, ilusiones, esfuerzos y esperanzas de todo el equipo y de toda la gente que sigue, colabora o participa en el proyecto.
Después de varias semanas de pruebas clínicas, análisis de tejidos, radiografías y demás, al menos podemos quedarnos tranquilos en que el diagnóstico de la autopsia aleja la causa de su muerte de la mano del ser humano. Hoy sabemos que Mica no ha muerto ni intoxicada por plomo, ni envenenada por ingesta de cebos, ni tiroteada.
Esta es una carrera de fondo, con sus baches y caídas, pero también con sus cumbres y descansos. Lo importante: llegar a la meta, que el quebrantahuesos retorne definitivamente a Andalucía.

Puesto de grabación en el campamento de hacing

 

Durante las primeras cuatro semanas de la vida en libertad de “Blimunda”, “Huéscar” y “Hortelano”,  una cámara de video vigilancia instalada en el interior de la cueva de hacking ayudó a los técnicos en su labor de observación de los ejemplares desde su liberación, el pasado 30 de junio, hasta los primeros vuelos.

En total, gracias a este sistema pudieron almacenarse casi 50 Gb de imágenes. Ahora, la Consejería de Medio Ambiente y la Fundación Gypaetus ponen a vuestra disposición a través de internet una selección de estos vídeos en sus respectivas páginas web:

Os dejamos un pequeño adelanto.

Huércar traga un hueso y se encara con Hortelano

Como siempre, ¡esperamos vuestros comentarios!

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… y cuando nos dimos cuenta, los meses de hacking se acabaron… al recordar aquellos primeros días de verano en los que la liberación en Pontones de dos jóvenes quebrantahuesos daba comienzo al hacking 2010, nos acordamos también de las innumerables anécdotas que nos han acompañado todo este tiempo.

Han sido días intensos, algunos más emocionantes que otros, pero todos llenos de buen ánimo y con la esperanza de que todo saliese bien. Y así fue como, tanto en Pontones como en Castril, los pollos aprendieron a volar, a defenderse de las corrientes de aire, a buscar su alimento, a interaccionar con buitres, águilas reales y con sus congéneres coetáneos o de otros años… todo un lujo, un espectáculo atrayente que nos embaucó y nos regaló unos días apasionantes a todos los que pudimos estar presentes en este proceso.

Recibimos muchas visitas, ¡y las agradecimos!

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La gente de los alrededores pudo observar con sus propios ojos el desarrollo de lo que acontecía en el valle donde se realizaba el hacking y los que no se decidían a ascender a la sierra, nos preguntaban por los polluelos que tal vez en otra ocasión podrán ver volar: “ ¿y qué pasó? ¿ya volaron los pollos?”

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Estas preguntas se repetían al ir al supermercado, al barecillo o a comprar el pan… nos sentíamos como los mensajeros de las montañas, los que llevaban las noticias desde lo alto de los cerros hasta las plazuelas adoquinadas de las poblaciones cercanas.

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Todos fuimos un solo equipo… los pastores que llegaban a buscar sus cabras podían distinguir a Huéscar de Hortelano y Blimunda sin tan siquiera usar binoculares, los voluntarios y voluntarias se integraban plenamente a las labores, tareas, responsabilidades y diversiones de la vida en el agreste paisaje de la serranía, las garrapatas dejaron de molestarnos y los calostros de cabra nos dieron toda la energía que pudiésemos necesitar para seguir adelante con fuerza y buen ánimo.

Lo que escribimos ahora no es más que el palimpsesto de un relato que tiene ya cuatro años de edad, en los que 14 quebrantahuesos nos siguen ofreciendo las más magníficas historias .

En estos momentos, los cinco quebrantahuesos nacidos este año vuelan traspasando el lugar donde fueron liberados, los 14 voluntarios están ya de regreso a sus hogares y nosotros, desde aquí, respiramos profundamente, aliviados, felices, plenos y orgullosos de haber formado parte de este maravilloso recorrido.

A todos los que nos acompañaron les dejamos nuestra profunda gratitud…

Y para terminar un regalo de boca de una de nuestras últimas voluntarias: 

http://onlybirds.blogspot.com/2010/08/fin-del-hacking-del-quebrantahuesos.html

Las primeras tormentas dejaron ya su huella en la Sierra de Castril. Mentiría si les dijera que no sentimos cierta preocupación por Huéscar, Hortelano y Blimunda cuando vimos quebrarse el cielo con fortísimos relámpagos que caían sin orden ni concierto sobre el área de hacking. Ríos de agua se desprendían de las laderas arrastrando piedras, palos y todo lo que se encontraban por su camino. Es verdad que en la zona existen multitud de cuevas y refugios que los pollos pueden utilizar para permanecer con seguridad mientras llueve, pero… ¿qué harían en éstas, sus primeras borrascas?
Salió el sol a medio día para dejar paso a un ambiente diáfano y de aromas campestres potenciados por la humedad y frescor de la lluvia recién caída. Las nubes que asomaban tras las montañas eran de un tranquilizador color blanco, por lo que decidimos colocar de nuevo nuestros telescopios a la intemperie. No pasó mucho tiempo hasta que divisamos la primera silueta… luego la siguiente… y otra más! Los tres pollos abrieron sus alas y comenzaron sus vuelos habituales por los valles cercanos a la cueva donde crecieron, como si nada hubiera pasado. Habíamos colocado algo de comida por los cerros de la zona… a estas alturas, localizan perfectamente desde el aire tanto las carroñas como los aportes que nosotros dejamos, así que no tardaron en descender a alimentarse… y perderse de nuevo hacia las montañas de la Sierra de Castril.
Hortelano

Campos de Hernán Perea Todo ha sido bastante frenético en las últimas semanas, de la quietud y la calma de las largas jornadas de vigilancia intensiva de los animales cuando aún no volaban y permanecían en la cueva hemos pasado a una dinámica totalmente diferente, eso sí, repleta de grandes sorpresas y alegrías.
Desde que Blimunda, Hortelano y Huescar volaron hace ya más de dos semanas los acontecimientos no han dejado de sucederse. Sin lugar a duda, la afluencia de otros quebrantahuesos a este punto de suelta está siendo la más grata de las sorpresas. Los que venís siguiendo el cuaderno de campo sabéis la ilusión con la que narrábamos estas primeras visitas, pero es que al final han resultado ser tan frecuentes que felizmente se han convertido casi en la rutina, lo cual es más que fabuloso tanto para nosotros (que podemos ver como se encuentran) como para los nuevos pollitos de este año que juegan y se divierten cada día con un compañero distinto, aprenden nuevas piruetas de vuelo y sobre todo, a interactuar con buitres y cuervos en las carroñas. Estos animales han observado ya varias veces como los otros “quebrantas” seguían a los buitres hasta los animales muertos y rápidamente se han podido quedar con la historia, algo que sin duda ha hecho que estos hayan aprendido sorprendentemente rápido a hacer lo mismo.
Desde la última entrada, en la que contábamos como Tranco (uno de los animales liberados también este año en el punto de Pontones) hacía una aparición sorpresa en el valle de las Canalejas de Castril también hemos recibido la visita de Quitería (la otra hembra liberada en Pontones este año). Así mismo tanto Malena como Mica han aparecido en varias ocasiones en el valle, Tranco también ha vuelto después del día 6. No tenemos observación directa, pero las localizaciones vía satélite reflejan que Cata también ha estado cerca de la zona y sospechamos que haya podido interactuar con alguno de los nuevos en alguna de sus escapadas en las que los perdemos de vista momentáneamente detrás de algún picacho o cerro.
Y hablando de escapadas, decir que Blimunda, Hortelano y Huescar están empezando a hacer sus primeras excursiones explorando el abrupto valle de la sierra de Castril. De momento están haciendo pequeños recorridos por los valles cercanos sin alejarse mucho del valle de suelta y volviendo asiduamente a sus posaderos favoritos y a los puntos donde a escondidas ponemos la comida por la noche para evitar que nos vean hacerlo. La cueva les ha de seguir pareciendo un lugar tranquilo y cómodo, porque también regresan a la misma asiduamente, a veces incluso para dormir en ella.
Parte del equipo técnico con la ayuda de los voluntarios se dedica ahora a visitar las zonas que ellos visitan, ver qué tipo de posaderos están usando para dormir cuando se alejan, la presencia de carroñas y a hablar con la gente de esas zonas para informarles de que sus nuevos vecinos ya están volando. En los siguientes días esperamos que empiecen a irse cada vez más lejos, tenemos plena seguridad de que la zona de los Campos de Hernán Perea va a ser alguna de las primeras visitas tal y como han hecho todos los quebrantahuesos del programa de reintroducción hasta ahora, y es que esta altiplanicie desértica de unas 20.000 hectáreas a 1900 metros de altura es todo un paraíso con buffet libre debido a la enorme cantidad de alimento presente.

Ayer día 6 tuvimos otra inesperada sorpresa mientras vigilábamos las ya cada vez más frecuentes idas y venidas de Hortelano, Huescar y Blimunda.

La mañana había sido bastante ajetreada, Hortelano se está volviendo muy casero estos días y regresa con frecuencia a la cueva donde permaneció alrededor de un mes antes de comenzar a volar. Justo cuando unos pastores nos estaban visitando nos deleitó con un fantástico vuelo que lo llevo hasta una altura tal, que a simple vista apenas parecía un lejano punto en el cielo. Para el asombro de todos los allí presentes se lanzó en picado desde la altura para posarse justo sobre los restos de una vieja carroña, no dejan de sorprendernos las habilidades de estos pájaros.

Huescar anduvo también muy activo y Blimunda algo más pasiva estos días. Como en jornadas anteriores la llegada del tórrido sol del medio día hizo que la actividad mermase drásticamente y los animales buscaron alguna sombra o cueva en la que cobijarse. Nosotros poco podemos hacer cuando dicho escondite solo se ve desde una ubicación expuesta al sol, con gorros, la tela de camuflaje tirada por encima y con cierta resignación no tenemos más que pasar largas y largas horas a temperaturas que con frecuencia rozan los 40 grados.

Exactamente a las 13:44 h, cuando los bichos andaban durmiendo y refugiados del sol vimos como Hortelano comenzó a ponerse nervioso, saltó desde la cueva y rápidamente empezó a coger altura. Rápidamente pudimos comprobar el motivo: otro quebrantahuesos sobrevolaba el cielo del valle de las Canalejas en Castril. Mediante las marcas alares comprobamos que se trataba de Tranco, uno de los quebrantahuesos liberados en el hacking de Pontones a más de 22 kilómetros en línea recta, también este 2010. Cuando Tranco divisó a Hortelano la curiosidad fue mutua y pronto se juntaron en el aire, empezaron a volar juntos, Tranco (algo más veterano en el vuelo) empezó a hacer picados sobre Hortelano, los silbidos inundaban el valle en un espectáculo que nos dejaba boquiabiertos. En un momento se cogieron de las patas y comenzaron a caer en picado para soltarse antes de llegar al suelo. Al poco rato Tranco encontró uno de los puntos donde ponemos huesos y patas, cogió una y se alejó por el valle del rio Castril mientras que Hortelano regresó a uno de sus posaderos.

Ya por la tarde María, una de las voluntarias, informó desde su punto de observación que Tranco volvió a sobrevolar el valle esta vez apenas de pasada y sin que interaccionara con algún otro animal.

La verdad es que está siendo un hacking muy movido, con frecuentes encuentros con animales de otros lugares y otras edades. Estamos muy contentos con la evolución de todos los ejemplares.

avatar “Cuaderno de campo” es el blog de los técnicos de la FG que se encargan del seguimiento de los quebrantahuesos liberados en el marco del programa de reintroducción de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
  • Experiencias trashumantes de Manuel del Barco | 0 | 11.01.12 @ 2:26 pm

    La Fundación Gypaetus sabe que la trashumancia y la ganadería extensiva contribuyen a la conservación de la biodiversidad y de las tradiciones y profesiones del medio rural;  quiere que el sector haga suya la ambiciosa iniciativa de recuperar el quebrantahuesos para los cielos andaluces y pretende involucrarse en las tareas cotidianas del colectivo ganadero para mejorar el conocimiento de sus inquietudes y dificultades y arrimar el hombro en la medida de lo posible.
    La actividad trashumante cuenta hoy con ganaderos incondicionales que mueven a su ganado por las vías pecuarias, salvando obstáculos, lamentando dificultades y asistiendo a las modificaciones del paisaje rural aunque conscientes de la contribución a la conservación del patrimonio natural e inmaterial. Una vez más la Fundación Gypaetus vivió de cerca la aventura de los pastores que dirigen a su cabaña hacia pastos óptimos. Manuel del Barco les acompañó en un viaje que quedó resumido en dos capítulos, este es el último, de su cuaderno de campo.

    La trashumancia en Jaén con la Fundación Gypaetus.

    DÍA 2

    El rebaño es vigilado de día y de noche por los pastores y por perros mastines. Los perros mastines, desde muy antiguo, han sido un componente clave para la defensa del ganado frente a los predadores silvestres. Tras la desaparición del lobo, muchos ganaderos decidieron eliminar a los mastines de los rebaños pensando que ya no había peligro pero, muy lejos de ello y aun no siendo un gran predador, actualmente el zorro ocasiona algunas bajas en los rebaños, sobre todo en las parideras y principalmente a aquellos que  dejan a los corderos pastar con el rebaño o a aquellos rebaños que no tienen mastines. Para Eustaquio y Domingo sus mastines son sus ojos y los protectores del ganado. Con su presencia el zorro no se atreve a entrar, no obstante, cuando sus ovejas van a parir permanecen encerradas en las naves para evitar riesgos.
    Antes de que amanezca nos ponemos en marcha. Eustaquio ha reunido el rebaño y todo está preparado para  la segunda jornada de trashumancia. Esta vez bajamos por la “Cuesta de Hornos el viejo” y pasamos por “Los Saleros” para descansar cerca de Cañada Morales,  en un lugar llamado la “Tinada de Cañada Morales” o el “Ejido de la Tinada”.
    Durante el trayecto comprobamos cómo las vías pecuarias no son respetadas, encontrando otro problema añadido a la dureza del camino: una carretera ha sido trazada por el lugar por donde el ganado tiene que pasar, así que hay que tener mucho más cuidado e ir parando a los vehículos para que dejen paso al rebaño. Durante nuestro trayecto esto ocurre en múltiples ocasiones y Eustaquio recuerda como hace unos años un vehículo no respetó la señalización de la vía pecuaria y arrolló al rebaño  causando la baja de 5 ovejas y de un perro carea y poniendo en peligro la vida de los pastores que tuvieron que saltar a la cuneta para no ser arrollados.
    En “la Tinada de Cañada Morales” y repuestas las fuerzas, decidimos continuar con nuestro camino ¡y qué camino! Por delante,  la “Cuesta de Cañada Morales” hasta llegar a la “Cruz de los nudos” y a partir de ahí, un llaneo y un descenso hasta nuestro refugio nocturno  de la “Hoya de los caballeros”. En la cuesta, los animales empiezan por primera vez a mostrar signos de cansancio y es un problema pues, en el lugar donde estamos, no hay posibilidad de recoger al animal y montarlo en el coche por lo que debe quedarse atrás y ser recogido por algún otro pastor que pase por ahí.

    DÍA 3

    Comienza pronto  y, como siempre, con el rebaño preparado por Eustaquio y dispuesto para la marcha.  Este día sufrimos la baja de una oveja que, al parecer, sufrió un tirón muscular y no pudo mover los cuartos traseros. Decidimos montarla en el remolque y seguir la marcha con el resto. Poco después de la partida, comprobamos que algunas de las ovejas cojean, algo normal al principio ya que sus patas están aún frías y el camino pasa factura.
    Hoy pasamos por La lancha, posteriormente nos enfrentamos a un paso que ya, desde el primer día, los ganaderos advertían de su dificultad para el ganado y para las personas. A continuación paramos en el “Collado de Juan Santilla” y bajamos por la “Cuesta de los pozos” hasta nuestro campamento de la tarde, ya en campiña: “el Cornicabral”, en el polígono industrial de Beas de Segura.

    Los Portillos

    Los Portillos

    Efectivamente “Los Portillos” tiene fama merecida. Es un paso estrecho, con fuertes pendientes, con peligro de despeño para el ganado y, lo que es peor,  para las personas.  En el interior existe una pendiente muy pronunciada por donde bajamos “a rastra culo”. Las ovejas ahí dan saltos de un metro y medio y hay que estar pendientes para que no se desorienten porque sería casi imposible volver a integrarlas en el rebaño.
    Pasado “Los Portillos” sólo queda un paso complicado, esta vez por  su estrechez: la “Cuesta de los Pozos”. Ya metidos en un mosaico mixto de cultivos de olivar, cereal y monte, comprobamos como aquí la vía pecuaria es atacada por todos los flancos. Alambradas de espino, algunas de ellas rotas, un peligro para el ganado y los pastores;  también el estrechamiento de la vía debido a su mala conservación y construcciones dentro de la misma. El respeto por el dominio público es escaso y no sólo eso, es igualmente escasa la solidaridad hacia aquellas personas que realizan un esfuerzo tan grande para mantener su forma de vida y tradiciones que, poco a poco, van desapareciendo.

    Grupo de ovejas atrapado por una alambrada

    Grupo de ovejas atrapado por una alambrada

     

    DÍA 4

    En nuestro último día de trayecto salimos, como siempre, muy temprano y con el pensamiento puesto en el punto de destino, la finca de Pedro Tito en Santisteban del Puerto. Debíamos  atravesar el río Guadalimar a la altura del “Puente Mocho” después, pasar por “Campo Redondo”, “Los Campillos”, comer en el collado de Castellar y transcurrir más tarde por la vega de Castellar, hasta la finca.
    Se levantó un día soleado aunque algo frío y después de atravesar dos rotondas en Beas de Segura, entramos en la vereda de “Campo Redondo”. Está deslindada y señalizada por lo que no es difícil saber por dónde tienes que ir. Días atrás los cordeles no estaban señalizados y nuestra guía era el conocimiento de los que ya habían pasado y la intuición del que desconocía el trayecto.
    Las vías pecuarias se dividen, en función de la importancia que tienen y de su anchura, en cañadas reales (75 m de anchura), cordeles (38m de anchura) y veredas (21 m de anchura). La expedición pasó por cuatro vías pecuarias: el cordel de “Hoya Herreros”, el cordel de “Hornos el Viejo”, la vereda de “Puente Mocho” y la vereda de “Campo Redondo-Santisteban del Puerto”.

    Puente romano con seis arcos

    Puente romano con seis arcos

    Pronto estábamos sobre “el Puente Mocho”, un puente romano de cien metros de longitud y 6 arcos, situado sobre el río Guadalimar entre los términos municipales de Chiclana de Segura y Beas de Segura y paso obligado para el ganado hacia la vereda de Campo redondo.
    Pasamos Campo Redondo y Los Campillos por el centro urbano creando una gran expectación, para el almuerzo nos esperaba una grata sorpresa junto con algunos conocidos de nuestros compañeros de trayecto. Humeaba un guiso caliente preparado por ellos mismos, que con todo gusto supimos hacerle honor. Es extraordinario el ambiente que se crea entorno a los ganaderos trashumantes y es lógico que a medida que nos acercamos a nuestro destino, los conocidos sean más y el ambiente entorno al rebaño crezca pues amigos y familiares de la otra mitad estacional de sus vidas, están esperando su llegada.

    Con la familia, a la llegada

    Con la familia, a la llegada

    Nos acercábamos al final del trayecto, el sol se ponía y había que llegar antes de anochecer. Con paso firme y por la vega de Castellar, un punto donde la vía pecuaria guarda en mayor medida sus características y dimensiones, aceleramos el paso y un poco antes de oscurecer el rebaño llegó al lugar donde pastarán durante siete meses, un lugar muy diferente donde permanecen los cinco meses restantes.
    Dejaron los nutritivos pastos de la abrupta  alta montaña de Santiago de la Espada, para pacer tranquilamente sobre los salientes pastos de las despejadas dehesas de Sierra Morena. Bellotas, gramíneas, leguminosas y, en general, una gran variedad de especies de plantas son las que ahora mantienen a una cabaña de 30.000 ovejas que, con sus bajas, alimentan a muchas especies de aves necrófagas (buitre leonado, alimoche, quebrantahuesos, cuervo, corneja, urraca,  etc.)  y que ahora, en su nueva estancia, alimentan a éstas y a otras especies como el buitre negro. Mientras tanto, el quebrantahuesos mira de reojo desde sus zonas de campeo de alta montaña, el regreso de los trashumantes que consigo llevan tradición, cultura y centenares de años de duros caminos recorridos, esperando que esa costumbre no se extinga y así puedan compartir ambos un futuro prometedor.

    AGRADECIMIENTOS

    Tono, liberado en Andalucía en 2006

    Tono, liberado en Andalucía en 2006

    La Fundación Gypaetus agradece a Eustaquio García, Domingo López (padre) y Domingo López (hijo) su buena disposición a nuestra participación en sus jornadas de trashumancia. A Eustaquio en particular su amabilidad y el haber compartido conversaciones que estoy seguro que serán de gran interés para la ganadería y para el futuro del quebrantahuesos.  A Domingo López (hijo), agradezco la segunda noche de acampada que nos hizo tener un gran tercer día de trashumancia y a Emilio también por su compañía y porque me ha demostrado que es un pastor excepcional, así como albañil, electricista… También a todas aquellas personas que he conocido en el trayecto, que han sido muchas, y que me han permitido contarles brevemente cual es el cometido de nuestro trabajo y la problemática que conlleva la conservación del quebrantahuesos en Andalucía.

  • La trashumancia. Manuel del Barco | 0 | 23.12.11 @ 2:15 pm

    TRASHUMANCIA CAPÍTULO 1

    La trashumancia

    El movimiento de ganado en busca de mejores pastos existe desde que el hombre domesticó animales herbívoros, abandonó la caza como modo de vida y se dedicó a la ganadería. La trashumancia, en España alcanza su mayor esplendor con Alfonso X “El Sabio” que organiza la ganadería y la agricultura en el Cuaderno de las Leyes de la Mesta, en 1273.

    Aunque con menor apogeo hoy persiste el traslado del ganado a pie aunque, por falta de recursos humanos, muchos ganaderos utilizan el transporte por carretera para dirigir a sus rebaños hacia los pastos estacionales.

    La trashumancia en Jaén con la Fundación Gypaetus

    No es la primera vez que la Fundación Gypaetus comparte con pastores jornadas de trashumancia a pie. El episodio más reciente surgió un día de septiembre cuando, pasando por los campos de Hernán Perea, nos encontramos con un ato (rebaño) de ovejas bastante gordas.

    A finales de verano los pastos allí son pobres y secos y pensamos que los ganaderos ya alimentaban con pienso a las ovejas. A dos de ellos, Eustaquio y Daniel, que sacaban agua de un pozo, les preguntamos el porqué de la robustez de los animales y la respuesta fue que los pastos de los Campos de Hernán Perea aunque secos, eran muy nutritivos.

    Semanas después en un nuevo encuentro con Eustaquio cerca de Don Domingo, valoramos la posibilidad de prestar nuestra ayuda acompañándole durante el trayecto que tenía que hacer con el ganado desde la zona donde pasta en verano hasta los pastos de invierno, es decir, desde Los campos de Hernán Perea hasta Santisteban del Puerto. Y es así como se va fragua la idea de que la Fundación Gypaetus, una vez más, colabore con los ganaderos trashumantes.

    Cuatro días

    Nuestra aventura comienza en la “Tinada del Tuerto” aunque la ganadería había salido bien temprano desde La Matea. Era un día gris, con espesa niebla, caía agua-nieve y ante estas circunstancias meteorológicas, algunos de los pastores tuvieron que ir a cambiarse de ropa.

    Pretendían trasladar a pie, por las veredas y cordeles que van desde Los campos de Hernán-Perea hasta Santisteban del Puerto, a un rebaño unido de ovejas propiedad de los Domingo López (padre e hijo) y de Eustaquio García, tres ganaderos residentes parte del tiempo en la zona de Santiago de la Espada (La Matea y Poyo Catalán) y parte en término municipal de Santisteban del Puerto (finca de Pedro Tito y la Casería de San Luis). Acompañando en esta travesía, Emilio un joven de 22 años de edad y Manuel del Barco, técnico de la Fundación Gypaetus.

     

    De derecha a izquierda Curro, Domingo, Eustaquio, Emilio y Félix.

    De derecha a izquierda Curro, Domingo, Eustaquio, Emilio y Félix.

     

     

    Durante el primer día de trashumancia, el 24 de noviembre de 2011, las ovejas salieron de La Matea y cogieron el Cordel de la hoya de herreros para ir a descansar junto a la tinada del tuerto. Después partimos por el Cordel de Hornos el Viejo (que atraviesa la montaña por un riscal con bastante desnivel), para reposar un lugar próximo a la carretera nueva de Hornos de Segura llamado Hoya Morena.

    En la trashumancia las prisas no son buenas, el ganado está acostumbrado a pastar tranquilo. Durante los días que se tarda en llegar a los nuevos pastos, el movimiento es continuo, las caminatas no terminan y los animales sufren de agotamiento; por ello, hay que ir tranquilos. El buen pastor está pendiente de todo de día y de noche. En el trayecto tienen que ir sujetando al rebaño para que no se adelante mucho y revisar la retaguardia para que ningún ejemplar se quede rezagado, por lo cual es necesario llevar un mínimo de dos pastores, aunque algunos atrevidos son capaces de llevarlo solos.

    Durante esta primera jornada Eustaquio relató algunos de los problemas que suelen surgir en el camino como la presencia de cercados de alambre puestos por agricultores para proteger los cultivos del ganado. Algunos cultivos están sitiados al margen o dentro del límite de la vía pecuaria y cuando una oveja entra por la alambrada queda separada del rebaño y hay que estar atento para ayudarla a salir por lo que la persona que dirige el rebaño debe parar la marcha hasta sacar a las que se han quedado atrapadas por la alambrada.

     

     

    Alambrada dentro de la vía pecuaria

    Alambrada dentro de la vía pecuaria

     

     

    Ya en nuestra primera noche comprobamos que la trashumancia es una ardua tarea, las inclemencias meteorológicas hacen mella en nosotros y las temperaturas bajo cero no hacen sencillo estar inmóvil en el lugar. Mientras las ovejas pasan la noche en un paraje que ya conocen de otros años, nosotros preparamos una hoguera que nos servirá para cocinar y calentarnos hasta que decidamos ir al saco de dormir.

    Durante la tarde y mientras cenamos surgen las conversaciones entre nosotros y comprobamos que todavía la información se transmite entre generaciones. Preguntamos a Eustaquio si su padre compartió territorio con el lobo ibérico y él nos explica que su padre no pero que su abuelo, sí que lo hizo y que por entonces los lobos atacaban a menudo los rebaños incluso estando el pastor con ellos. Domingo entonces nos sorprende con un dicho que ha sido muy popular cuando había lobos en las sierras de Cazorla, Segura y las Villas y es que, para asustar a los lobos, había que ponerse un cinturón de esparto y dejar caer por detrás un trozo largo para que arrastrara al caminar, así, los lobos no atacaban.

    Es curioso que tras dos generaciones y la desaparición del lobo ibérico de estas sierras sobre 1920, todavía se pasen esos conocimientos de unos a otros. También Eustaquio nos comenta que todavía conserva las carlancas de los mastines de su abuelo. Una hoguera siempre reconforta cuando las noches son frías y en el calor…la conversación se animaba.

     

     

    Una hoguera siempre reconforta cuando las noches son frías

    Una hoguera siempre reconforta cuando las noches son frías